Mezquita Basharat de la Comunidad Ahmadía del Islam en Pedro Abad, Córdoba, España

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Hadices

 

hadices

Hadices

 

Una selección de los relatos del Santo Profeta Mohammad (s.a.w)

Hadiz quiere significar las palabras auténticas expresadas por el Santo Profeta Mohammad (la paz y bendiciones de Dios sean con él), o las palabras que describen un incidente observado en relación con su vida.

Los Hadices, que abarcan todos los aspectos de la filosofía y enseñanza islámica, fueron narrados por sus compañeros más cercanos y compilados para beneficio de sus seguidores y para la posteridad.

Existen muchas compilaciones de Hadices. Sin embargo, sólo seis de ellos se consideran los más genuinos y auténticos, y son las compilaciones de Bujari, Muslim, Tirmidi, Abu Daud, Ibn Maya y Nisai.

 

 

Temas
Introducción
Una breve introducción al estudio del Hadiz
Compiladores de los Hadices
Imames de Jurisprudencia
Algunos narradores de los Hadices
Selección de Hadices por Basharat Ahmad Bashir
Selección de Hadices publicados con ocasión de la Celebración del Primer Centenario de la Comunidad Ahmadía

 

INTRODUCCIÓN

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Aquí presentamos una descripción y selecciones de Hadiz, es decir, tradiciones referentes a la vida, actos y afirmaciones del Santo Profeta (s.a.w.). El estudio de tales declaraciones nos proporciona una breve introducción a la vida diaria del Santo Profeta (s) así como a sus oraciones, su elevada moral y su estilo de predicación.

   Aunque se afirma que algunas tradiciones fueron escritas durante la misma vida del Santo Profeta (s); la mayoría de ellas fueron escritas alrededor de 200 años después de su fallecimiento. A pesar del hecho de que la mayoría de estas tradiciones fueron compiladas tras ese largo periodo, se pueden considerar, no obstante, altamente fiables a la luz de lo siguiente:

    Dado que la palabra del Santo Profeta (s) era mantenida en muy alta estima, todo lo que decía era inmediatamente memorizado por sus compañeros y consiguientemente repetido, transmitido y comentado innumerables veces entre ellos mismos.

   El segundo factor relevante consiste en que su palabra era tratada con gran fervor y devoción religiosa. Cualquier interpolación o incluso una desviación leve de su palabra original era considerada un crimen por el que había de responderse ante Dios. Las palabras que el mismo Santo Profeta (s) empleó, fueron: "el Infierno será la morada de aquel que me atribuya lo que yo no he dicho".

   En tercer lugar, era costumbre que, cuando la gente relataba cosas sobre él a los demás, el receptor del mensaje no solo memorizaba lo que había escuchado, sino que también guardaba en la memoria el nombre y referencias de la persona que lo relataba, de forma que si su palabra era puesta en duda, pudiera dar referencia del autor.

   El cuarto factor importante es que los árabes eran famosos por su memoria excelente, incluso antes del advenimiento del Santo Profeta (s). No era raro encontrar entre ellos gente que había conseguido memorizar 100.000 versos de poetas árabes e incluso más. En añadidura, era costumbre también común recordar los árboles genealógicos familiares. Después del advenimiento del Santo Profeta (s), el nivel moral de sus seguidores fue elevado a un grado muy alto, y el hábito de la exageración fue condenado en particular. Además, el Santo Corán no sólo hizo especial énfasis en declarar la verdad, sino también en la verificación de las declaraciones.

   Como resultado de estos factores, las tradiciones del Santo Profeta del Islam (s.a.w) fueron tratadas con un cuidado exquisito, desconocido para otros sistemas de compilación de material histórico.

   En el proceso de compilación de tales declaraciones, los eruditos musulmanes trabajaron con tanta meticulosidad y se prestó una atención tan grande a la fiabilidad, que ninguna otra compilación de material histórico puede ser comparada con la recopilación de las declaraciones del Santo Profeta del Islam (s). Cada eslabón de la cadena de narradores de cada tradición en particular esta especificada en las obras mayores del Hadiz. Incluso el estudio del carácter de los narradores y su fiabilidad se convirtió en un campo de estudio particular. Como resultado de ello, surgió una forma nueva de conocimiento relativa al análisis de las tradiciones, por vez primera en la historia humana.

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UNA BREVE INTRODUCCION AL ESTUDIO DEL HADIZ

 

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 Definición del Hadiz

Hadiz es una palabra árabe que literalmente significa algo nuevo o una idea presentada de una forma nueva. Los relatos del Santo Profeta Mohammad, la paz y bendiciones de Dios sean con él,  se denominan Hadiz por contener abundante conocimiento nuevo y verdades inestimables. Por ello, se llama Hadiz a todo lo que el Santo Profeta comentó respecto a su vida, expuesto por un testigo y registrado por los tradicionistas.

La memoria de los árabes es tan prodigiosa, que incluso los historiadores cristianos admiten que todo cuanto oían y veían quedaba retenido en su memoria, incluso en sus más pequeños detalles. Como el Hadiz era considerado un conocimiento sagrado, emprendieron su compilación con el máximo cuidado, integridad y honestidad para su uso en la posteridad.

Sin duda la memoria, conocimiento e integridad de algunos no era tan notable que sus relatos pudieran considerarse fidedignos. Para evitar tales discrepancias, los relatos dudosos se han podido separar de los verdaderos gracias al alto estándar de los tradicionistas.

La mejor ilustración de esto lo representa una carta enviada por el Santo Profeta al Maqoqas de Egipto, invitándole al Islam. Esta carta fue descubierta por algunos turistas franceses en un monasterio de Egipto en 1885. La carta original se puede ver en Constantinopla. En Noviembre de 1904 se publicaron por primera vez fotocopias de la misma en el diario egipcio “Al’Hilal”.  Sorprendentemente, al compararse el contenido de esta carta con las que se habían registrado en el libro de las tradiciones, no apareció ni siquiera un tilde de diferencia. Esto demuestra claramente el extremo cuidado con que los tradicionistas musulmanes registraron los datos auténticos en sus trabajos respectivos.

 

Categorías de Narradores

Los narradores de los Hadices pertenecen a categorías diferentes. El musulmán que permaneció en compañía del Santo Profeta y le vio haciendo algo o le escuchó personalmente se clasifica como “Sahabi” o compañero del Santo Profeta, y ocupa el primer rango entre los narradores.

El segundo en rango es aquél que no vio al Profeta personalmente pero conoció a algunos de sus compañeros, obteniendo de esta forma información de ellos. Se clasifica como “Tabi” en la terminología de los tradicionistas. El que sigue a “Tabi” en rango se llama “Taba”, es decir”, seguidor de los seguidores de los Compañeros. Después sigue la clase general de narradores de los Hadices. De igual forma, los narradores se dividen en diferentes clases según su memoria, conocimiento e integridad.

 

Las obras célebres de los Hadices

Las colecciones de las tradiciones en formato de libro comenzaron a mediados del segundo siglo y continuaron hasta el tercer siglo de la Hillra.

Existen muchos trabajos del Hadiz pero solo seis de ellos se consideran los más auténticos.

 

Diferencias entre Hadiz Sunna

Considerar a la Sunna y las Tradiciones la misma cosa es un error. Las tradiciones fueron recopiladas después del fallecimiento del Santo profeta, mientras que la Sunna surgió con cada precepto revelado al Santo Profeta y fue establecida plenamente por el mismo Santo Profeta durante su propia existencia. Por ejemplo, el Santo Corán prescribe la observancia de las oraciones pero no detalla específicamente el número de Rakats de cada oración. El mismo Santo Profeta demostró la manera de hacerlo, lo cual se ha mantenido desde entonces.

La ley islámica o Sharia, según nuestras creencias, se basa en el Santo Corán y en la Sunna. El Santo Corán es la Palabra de Dios pura e inalterada y su autoridad en todos los asuntos es suprema e incuestionable. La autoridad de la Sunna, aunque es secundaria al 
Santo Corán, es muy superior a la tradición, pues fue establecida en la práctica por el mismo Santo Profeta. Al Hadiz no se le puede atribuir la misma exactitud que al Santo Corán y la Sunna. Su autoridad es sólo admisible cuando no contradice ni al Santo Corán ni a la Sunna (1).

(1)   La introducción anterior está basada primordialmente en “Chalis Jawahir Pardi” de Hazrat Mirza Bashir Ahmad, M.A.

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COMPILADORES DE LOS HADICES

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El Imam Bukhari

 Mohammad bin Ismael, nacido en Bukhara el viernes 13 de Shawwal del año 194 después de la Hillra, procedía de una familia iraní. Fue dotado de gran inteligencia y un extraordinario poder de observación. Según algunos, era capaz de detectar los errores de los eruditos cuando solamente tenía once años y a esta edad ya prometía futuro brillante. A los dieciséis años hizo la peregrinación a la Sagrada Mezquita y a la Meca, donde asistió a oratorias de eruditos en tradiciones de Meca y Medina. Desde allí, marchó a Egipto y viajó a través del Asia musulmana con idea de recopilar las tradiciones, residiendo cinco años en Basra. Tras una ausencia de 16 años, retornó a Bujara donde escribió su Obra Magna, el Sahih Bujari. Falleció en el año 256 después de la Hillra a la edad de 62 años. Durante su permanencia en Medina, escribió su gran obra histórica de los tradicionistas fidedignos. Su manuscrito se encuentra en la Biblioteca de Santa Sofía. Es sabido que nunca escribió ningún Hadiz sin antes realizar la ablución y ofrecer dos Rakats de oración. ElSahih Bujari, ostenta el primer rango en la literatura del Hadiz.

 Los juristas musulmanes coinciden en que es “el libro más auténtico después del Libro de Dios, es decir, el Santo Corán”. Ibn Khalikan dice que la colección de Bujari fue leidaante una audiencia de noventa mil personas.

El Imam Muslim

Muslim bin Hallaj nació en Nishapur en Khurram en el año 204 después de la Hillra. Fue íntimo amigo del Imam Bujari y según algunas fuentes, recopiló más de 300.000 tradiciones, que sirvieron como base para la selección titulada “Muslim”. Aparte de Muslim, se le atribuyen otros libros como Masnad Kabir, Llamea Kabir y Kitabul alal. Murió en su ciudad natal en el año 261 después de la Hillra.

 

El Imam Tirmidhi

Mohammad bin Isa Tirmidhi escribió una clase de enciclopedia conocida como Llami Tirmidhi, que vierte luz sobre la ley, indicando las diferencias entre las distintas escuelas de jurisprudencia. Fue alumno del Imam Bujari.  Nació en Tirmidh en el año 209 d. H. y murió en el mismo lugar en 279 d. H.

 

El Imam Abu Dawud

Sulaiman bin Al’Ashath, conocido como Imam Abu Daud, nació en el año 202 después de la Hillra. Su trabajo “Sunan” contiene solamente  tradiciones relativas a la jurisprudencia o normas concernientes a los rituales. Tardó un total de 10 años en completar el Sunan, que contiene 4.800 tradiciones. Murió en Basra en el año 275 d. H.

 

El Imam Nasai

Ahmad bin Shuaib Al’Nasai nació en Nasa, en Khurram, en el año 215 d. H. Vivió bastante tiempo en el Cairo y después se trasladó a Damasco donde incitó a la opinión pública con un libro de tradiciones favorable a la familia de Alí. La muchedumbre que aún persiste en la memoria de los Omeyas le expulsó de la mezquita pisoteándole con sus pies. Fue trasladado a Ramla, Palestina, donde murió en el año 306 d. H.

 

El Imam Ibn Majah

Muhammad bin Yazid Ibn Majah nació en Qazvin, Persia, en el año 209 d. H. Viajó a través de todo Oriente, desde Khurram hasta Egipto, y recopiló su famoso “Sunan”, que cuenta entre los seis libros fidedignos de las tradiciones. Falleció en el año 273 d. H. a la edad de 64 años.

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IMAMES DE JURISPRUDENCIA 

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El Imam Malik   

Malik bin Anas bin Malik nació en Medina en el año 93 después de la Hillra. Tuvo más de 1300 alumnos dispersos en diversos territorios. Aún siendo muy erudito, nunca fue pretencioso.

Durante el reinado del Califa Almanzor, el Gobernador de Medina, Jaffar, pretendió controlar los fatwas del Imam Malik, pero éste hizo caso omiso de las instrucciones del Gobernador. Esto causó enojo al gobernador, que le hizo comparecer ante la corte como criminal y, con el cuerpo al descubierto, le fustigó cien latigazos. A consecuencia de este castigo, sufrió una dislocación de los hombros que le impidió cruzar los brazos en el momento de la oración.

Al enterarse el Califa del trato ofensivo hacia el Imam, destituyó a Jaffar y le expulsó de forma humillante a Bagdad en un asno.

En una ocasión, el Califa Harun al Rashid pidió al Imam que enseñara “Al-Mawatta” a sus hijos. “Que Dios te honre, Amirul Momenin” dijo Malik,  “pues el conocimiento del Hadizse está dando a conocer a través de gente honorable. Es un honor que sea respetado por gente como tú. De lo contrario, este respeto se desvanecería. La gente busca el conocimiento, sin embargo, el conocimiento no persigue a los buscadores”. El Califa se dio cuenta de su error y ordenó a sus hijos que acudieran a las clases del Imam junto con los demás niños en la mezquita.

Al Mawatta es el libro más importante de los once libros que se le atribuyen. El Imam dijo que había presentado este libro a los setenta eruditos de Medina que estuvieron de acuerdo con su contenido, por lo que le puso el nombre de “Al Mawatta”, que significa “ponerse de acuerdo” o “el camino más frecuentado”.

Al Mawatta se considera el primer libro auténtico de las tradiciones, y su superioridad y excelencia se debe gracias al lugar donde fue compilado, Medina. Fue enseñado por el Imam durante cuarenta años y la gente acudía de lugares muy lejanos para obtener conocimiento del mismo. El resultado es que en este momento existen dieciséis diferentes versiones. El “Textus receptus” de Malik es la versión de su alumno español Yahya bin Yahya. Las diferencias, sin embargo, son mínimas. Falleció en el año 179 después de la Hillra, a los 86 años de edad.

 

El Imam Abu Hanifah   

Numan bin Thabit, mejor conocido como Abu Hanifah, nació en Bufa en el año 80 del calendario msulmán, durante el reinado de Abdul Malik.

Según algunas fuentes, su padre, Thabit, visitó a Alí, quién rezó por él bendiciendo a sus hijos. Tuvo la suerte de conocer a Anas, el conocido Compañero del Profeta. Fue sumamente devoto y piadoso. Durante el reinado de Marwan de la dinastía Omeya, Yazid bin Umar, el Gobernador de Kufa, le ofreció el puesto de juez, que rechazó. Como consecuencia, fue flagelado, pero esto no le hizo ceder. Cuando el reinado de los Omeyas llegó a su fin en el año 132 d. H. y los Abasidas ostentaron el poder, Mansur también intentó obligar al Imam a aceptar el puesto de juez, al que volvió a renunciar. Esto indignó a Mansur, quien le envió a la prisión de Bagdad, donde exhaló su último aliento en el año 150 d. H. Su muerte fue profundamente lamentada por todos los musulmanes. En el año 450 d. H. se estableció la primera escuela islámica cerca de su tumba como reconocimiento a sus servicios al Islam.

Era digno, generoso, prudente, atento y muy sensato. Era amable con sus vecinos y atrajo la admiración y  respeto de todos cuantos estuvieron en contacto con él. Se le atribuyen tres libros, (árabe, traducir) pero no se sabe de cierto si existen tales escrituras.

 

Imam Al-Shafi

Mohammad bin Idris Al’Shafi nació en Basra en el año 150 d. H. Fue llevado a la Meca a los dos años de edad. Procedía de una familia pobre, y por esta razón su profesor no le atendió debidamente. Sin embargo, aprendió todo lo que el profesor enseñaba a los niños de familias acomodadas. El Imam comenzó a destacar muy pronto y se ganó el respeto del profesor, que comenzó a interesarse por él.

Aprendió el Santo Corán de memoria a la temprana edad de siete años. Como no podía permitirse comprar papel, solía escribir los Hadices en trozos de hueso. Fue la primera persona que convirtió la Jurisprudencia Islámica en un sistema regular. Memorizó “Al-Mawatta” a los diez años de edad y fue nombrado Mufti –, otorgante de decisiones legales- a la edad de quince años. Murió un viernes por la noche en el año 204 después de la Hillra a la edad de 54 años.

 

Imam Ahmad Bin Hanbal

Nació en Bagdad en el año 164 d. H. y murió allí en el 241 d. H. a los 77 años de edad. La popularidad de su enseñanza, su piedad y su fe firme en las tradiciones le hicieron ganar una horda de discípulos y admiradores. Entre sus trabajos, la gran enciclopedia de las tradiciones, Musnad, compilada por su hijo, que contiene aproximadamente 29.000 tradiciones, adquirió mucha celebridad. La Comunidad Ahmadía de Rabwah, bajo las instrucciones de Hazrat Mirza Bashiruddin Mahmud Ahmad, jefe del Movimiento Ahmadía emprendió el difícil trabajo de reorganizar las tradiciones bajo sus títulos correctos. La tarea ha comenzado y el primer volumen ya ha sido publicado.

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ALGUNOS NARRADORES DE LOS HADICES

 

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Abu Hurairah

Se llamaba Abdur Rahman y su apodo era Abu Huraira, que significa el padre del gato. Se le llama así por su amor hacia este animal. Se convirtió al Islam durante la batalla deJaiber y vivió unido a su maestro espiritual incluso después de su fallecimiento. Fue nombrado gobernador de Bahrain por Hazrat Umar.

El Santo Profeta conocía su entusiasmo por memorizar sus relatos. Cuando Abu Huraira le preguntaba determinadas preguntas, le contestaba: “Estaba seguro, Abu Huraira, que nadie aparte de ti me formularia esta pregunta” (Bujari)

Nunca estaba dispuesto a abandonar el sagrado recinto de la mezquita por temor a perder un solo relato de su maestro. Tenía una memoria excelente y fue un gran depositario de las tradiciones. Murió en el año 69 después de la Hillra, a la edad de 78 años.

 

Aisha

Hazrat Aisha era hija de Hazrat Abu Bakr y esposa del Santo Profeta, la paz y bendiciones de Dios sean con él. Nació nueve o diez años después de la emigración a Medina y tenía 18 años cuando el Santo Profeta falleció. Es digna de elogio por su genio. Era muy versada en la historia de los árabes y su poesía. Era una gran oradora y muchos de sus discursos fueron registrados por Ahmad bin Abi Tahir en su libro “Balagat Al Nisa” (discursos de mujeres). Hazrat Aisha instruyó a hombres, mujeres y niños en la mezquita del Santo Profeta que reunía alrededor de  doscientos alumnos entre los que se encontraban hombres tan eminentes como Urwa bin Zuwair, Qasim bin Muhammad, Abu Salma bin AbdulRahman bin Auf y Masruq. Era muy generosa y caritativa y llego a poner en libertad a sesenta y siete esclavos.  En la batalla de Uhud, cuando los musulmanes se encontraban en un estado calamitoso, ella misma acarreaba agua a sus espaldas y daba de beber a los heridos. Murió en el año 58 después de la Hillra un miércoles, el 17 de Ramadán, y fue enterrada en el célebre cementerio de Jannat-ul-baqi.

 

Abdullah Bin Masud

Abdullah bin Masud fue cronológicamente el sexto converso al Islam, y el primero en recitar el Corán abiertamente en las plazas públicas de Meca. Emigró primero a Etiopía y después a Medina y acompañó al Santo Profeta en todas sus batallas. Abdullah se parecía al Santo Profeta en su modo de hablar. Fue nombrado juez de Kufa por Hazrat Umar, el segundo Jalifa. Murió en Medina en el año 32 d. H. a la edad de 69 años. Ibn Masud es muy popular como tradicionista y es una autoridad en el Corán.

 

Abu Shuraih al Khuzai

Abu Shuraih se llamaba Jalid bin Umar. Aceptó el Islam antes de la conquista de Meca y ejerció una gran influencia en Hejaz.

 

Abu Qatada Bin Arit.

Abu Qatada fue uno de los constantes compañeros del Santo Profeta. Murió en Medina en el año d. H. a la edad de 70 años.

 

Abu Masud

Abu Masud fue uno de los peregrinos de Medina que se hallaban presentes en el Segundo Pacto de Usaba. Se estableció en Kufa y murió allí durante el califato de Hazrat Ali.

 

Abu Zarr

Abu Zarr se llamaba Jundab de nombre y Qaimul Quran de apellido. Fue uno de los Muhalilrins o emigrantes y un conocido compañero del Santo Profeta. Predicó el Islam entre la gente de su tribu y vivió en Damasco durante largo tiempo, pero después se estableció en Zabdah, cerca de Medina. Murió allí durante el Jalifato de Hazrat Umar.

 

Abdullah bin Abbas

Abdullah era primo del Santo Profeta y fue un gran orador e intelectual. Fue privilegiado dos veces con la visión del ángel Gabriel y era uno de los principales compañeros del Santo Profeta. Hazrat Umar solía consultar con él todos los asuntos importantes y fue la mano derecha de Hazrat Ali durante su califato. Ostentó el cargo de gobernador de Kufa durante cierto tiempo y murió en Taif en el año 68 d. H. a la edad de 71 años.

 

Hanzilah Bin Rabi

Hanzilah pertenecía a la tribu de Tamim. Fue uno de los escribas que escribió las revelaciones coránicas. Murió durante el reinado de Hazrat Muawiyah.

 

Muaz Bin Jabal

Hazrat Musa formaba parte de las setenta personas que fueron introducidas al Islam durante el segundo pacto de Uqabah. Era un hombre muy instruido y fue nombrado preceptor de Yemen por el Santo Profeta. También fue designado gobernador de Siria durante el Jalifato de Umar. Murió de peste junto con su hijo a la edad de 68 años.

 

Thauban

 Thauban fue uno de los esclavos que fue comprado y puesto en libertad por el Santo Profeta. Murió en Hems en el año 54 d. H.

 

Wasilah Bin Asqa

 Wasilah aceptó el Islam durante el período de la batalla de Tobruk y tuvo la oportunidad de servir al Profeta durante tres años. Se estableció en Balat, a nueve millas de Damasco. Murió en Jerusalén a la edad de 100 años.

 

Jabir Bin Abdullah

 Jabir bin Abdullah bin Amr es un compañero muy conocido del Santo Profeta. Murió en el año 78 d. H. en Medina a la edad de 94 años y fue el último compañero que falleció en ese lugar.

 

Ali Bin Abi Talib

 Hazrat Ali fue el primer joven que aceptó el Islam. Se convirtió en el cuarto sucesor del Santo Profeta. Era su primo y yerno al mismo tiempo. Murió el 17 de Ramadán del año 40 d. H., asesinado por un Jarajita. Participó en todas las batallas y fue uno de los soldados más valientes del Islam. Era piadoso y bondadoso con los indigentes. Fue Ali quien aconsejó a Umar la adopción de la Hillrah o emigración del Profeta como punto de partida del calendario musulmán.

 

Abu Musa Al’Ashari

 Abu Musa destaca en la historia del Islam por ser uno de los árbitros entre Ali y Muawiyah en su disputa por el califato. Defendió la causa del Islam y se distinguió como comandante en ese campo. Se le asignó el puesto principal del gobierno de Kufa y Basrah. Falleció en Kufa en el año 42 d. H.

 

Abdullah Bin Amr

 Abdullah bin Amr bin Al-As transmitió setecientas tradiciones. Poseía un buen conocimiento de las Escrituras judías y cristianas. Murió en el año 75 d. H. en Egipto.

 

Abdullah Bin Umar Bin Al-Jattab

 Abdullah bin Umar nació un año antes de la llamada y él, junto con su padre, abrazaron el Islam en la Meca. Era sumamente devoto, instruido y piadoso. Al condenar el Islam la esclavitud, puso en libertad a mil esclavos. En la batalla de Badr no se le permitió unirse a las filas de combatientes por su extremada juventud.

 

Abu Ayyub Al’Anshari

 Jalid bin Zaid es popular por su apellido Abu Ayyub Al’Ansari. Cuando el Profeta emigró a Medina, escogió su casa como residencia, aceptando su hospitalidad.  Formó parte de casi todas las expediciones, especialmente la que dirigió Hazrat Muawiyah contra Constantinopla. Durante el curso de una batalla cayó gravemente enfermo. Pidió a sus compañeros que trasladaran su cuerpo, una vez muerto, al campo de batalla para ser pisoteado por los pies de los combatientes. Murió en el año 51 d. H. en Constantinopla y de acuerdo con su deseo fue enterrado a los pies de la Muralla de la ciudad. Su tumba fue descubierta cuando Constantinopla fue conquistada por Mohammad II, el Sultán de Turquía, y cerca de su tumba se construyó una bella mezquita, que se llama mezquita de Abu Ayyub Al’Ansari. El Santo Profeta estableció un lazo de fraternidad entre él y Musab bin Umair.

 

Nafi Bin Hariz

 Nafi bin Hariz abrazó el Islam en el año 8 d. H. Era un esclavo y, como otros muchos, fue comprado y puesto en libertad por el Santo Profeta. Se estableció en Basora, donde murió en el año 49 d. H.

 Anas Bin Malik

 Anas contaba diez años de edad en el momento de la Hillra o emigración a Medina. Sirvió al Santo Profeta durante diez años durante los cuales, según él, nunca recibió el más leve reproche. Durante el califato de Umar, abandonó Medina y se estableció en Basora para enseñar las tradiciones al público. Fue el último de los compañeros del Santo Profeta en fallecer. Falleció en el año 91 d. H.

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