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mezquita de cordoba de los musulmanes en españa al andalus

Islam en España. Al Andalus

Breve historia de los musulmanes en España durante la época de Al Andalus y la Edad de Oro. Pulse aquí para conocer la historia de la Comunidad Ahmadía en España.

  

Temas

Historia de los musulmanes en España
La Edad de Oro del Islam

 

Los musulmanes en España

En el año 711 Tariq ibn Zayyad, gobernador de Tánger (N. África), fue llamado a España por el Conde Julián, para luchar contra los visigodos seguidores del rey Rodrigo. Tariq, cruzó el estrecho y desembarcó en Gibraltar con 7000 hombres. Durante una semana de lucha encarnizada, el ejército musulmán al frente de este valiente general, derrota a Rodrigo, último rey visigodo de la Península Ibérica, en la Batalla de Guadalete.

gibraltar conquista de al andalus

Los victoriosos musulmanes avanzan hacia adelante. Toledo, Córdoba, Málaga, Sevilla y Granada fueron tomadas. Hacia el año 713, prácticamente toda España se encontraba en manos musulmanas.

Durante 40 años, los musulmanes no cuentan con un gobierno sólido en España. Diferentes gobernadores se suceden unos a otros, hasta que Abderrahman I, conocido como el “Halcón de los Qureish”, de tan sólo veinte años de edad y único superviviente de la familia de los omeyas, en manos de los abasidas, logra llegar a España y desembarcar en Almuñecar en el año 755. Al año siguiente, Abderrahman entra triunfador en la ciudad de Córdoba y establece su gobierno allí. Este acontecimiento va a cambiar el curso de la historia de España.

El se dedica a unificación de todas las comunidades y emprende muchos proyectos de construcción para el bienestar del pueblo. Puentes, baños públicos, acequias, y mezquitas fueron construidas por todos los lugares, destacando la obra maestra de la Mezquita de Córdoba.

Gobernó y desarrolló el país durante 32 años y fundó una dinastía extraordinaria que perdurará 250 años y que hizo posible una maravilla en el mundo: la civilización de los musulmanes en España.

al andalus

A su muerte, le van a suceder respetables emires como su hijo Hisham, Alhakam I y Abderrahman II. Durante esta época muchos esclavos y gente de clase media aceptan el Islam pues ven que esta religión favorece la educación, la hermandad, la justicia social y la tolerancia religiosa.

En 912 Abderrahman III, con tan sólo veintidós años de edad, se convierte en rey. Se dice que de todos los monarcas que gobernaron España, nadie fue más grande que él. En 930 toda España se encontraba bajo su control y se proclama “khalifa de los creyentes”. Córdoba se convierte en la ciudad más importante de todo occidente. Cuenta con 800.000 habitantes. Había 700 mezquitas y 300 baños públicos en una época en la que los europeos consideraban el baño como una costumbre pagana. Las calles fueron pavimentadas e iluminadas, un desarrollo que ciudades como Londres o Paris no disfrutaron hasta pasados por lo menos siete siglos. Había 70 bibliotecas que contenían por lo menos 400.000 ejemplares de libros. Los gobernantes de los países vecinos venían a Córdoba si necesitaban un médico o un arquitecto. La universidad de Córdoba atraía a estudiantes de todo el mundo. Su  mayor obra de arte fue la ciudad de Medina Al-Zahra dedicada a su esposa. Abderrahman III reinó durante 49 años, falleciendo en 961.

Sobre el año 1031, el califato fue extinguido y en Al-Andalus comienza a reinar la anarquía. El desmembramiento de Al-Andalus da la oportunidad a los reinos cristianos a realizar incursiones dentro de los dominios musulmanes. En 1085 cae la ciudad de Toledo, y en 1119 Zaragoza, pero va a ser en el año 1212 en la sangrienta Batalla de las Navas de Tolosa, donde los  musulmanes van a ser derrotados y pierden Córdoba (1236) y Sevilla (1248).

Aún así, el Reino de Granada bajo el reinado de Mohammad Ibn Yusuf ibn Nasir va a florecer durante tres siglos más. En esta época se construye el maravilloso palacio de la Alhambra. Y durante este  período renacen tres mentes brillantes: el filósofo Ibn Rushd (1128-98), el místico Ibn Arabi (1165-1240) y el historiador Ibn Jaldum (1332-1406).

Los sultanes nazaríes de Granada fueron víctimas de las rivalidades dinásticas y 21 sultanes gobernaron en esta  corta época. Pero a pesar de esto, la agricultura, la ciencia y las letras siguieron floreciendo. A pesar de los diversas tentativas de invasión por parte de diferentes reyes cristianos, la paz reinó, hasta que finalmente Muhammad XI Abu Abdullah se rinde en 1492 ante los Reyes Católicos.

Los Reyes Católicos incumplieron todas las promesas firmadas en el Tratado de Santa Fe donde se prometía proteger los derechos de los musulmanes. Difícilmente en la historia de las religiones podemos encontrar incidentes tan crueles y vergonzosos como los encontramos durante su reinado. La Inquisición española forzaba al cristianismo a todos los musulmanes y judíos que permanecieron en España. Cientos de bibliotecas repletas de valiosísimos manuscritos y libros fueron quemadas con el fin de borrar cualquier huella del Islam. Se calcula que más de 3 millones de musulmanes fueron ejecutados y los que no consiguieron huir al Norte de África,  fueron convertidos al cristianismo por la fuerza. España nunca más en su historia volvió a alcanzar el cenit que consiguió durante la época musulmana.

 

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La Edad de Oro del Islam


La historia del Islam cuando la ciencia y la educación florecieron

Este artículo se centra en el período de la historia islámica medieval, cuando la ciencia y el aprendizaje floreció en lo que algunos estudiosos han denominado como "La Edad de Oro del Islam". Puesto que una de las creencias principales que destaca en el Islam es valorar la búsqueda del conocimiento, y este valor ha desempeñado un papel muy importante en la formación de la iniciativa científica en la civilización islámica, tal vez sea conveniente comenzar este artículo examinando este tema más a fondo.

En este sentido, una de las explicaciones más convincentes de la declaración, "Busca el conocimiento, aunque sea en China"  ha sido proporcionada recientemente por el historiador James E. Lindsay, quien señala que se hace hincapié en la relación entre los viajes y la educación en la cultura islámica. A pesar de que su autenticidad como un hadiz verdadero ha sido cuestionada, el punto de vista de Lindsay sigue siendo válido, ya que la primera parte de la declaración, o sea, la búsqueda del conocimiento, se ha enfatizado en numerosas ocasiones en otros hadices más auténticos por el Santo Profeta de Islam (la paz de Dios sea con él) . 

edad de oro en el islam

De hecho, el gran erudito Persa de la edad media al-Tirmidhi recopila en su Sunan Al-Tirmidhi que Hazrat Anas (Dios esté contento con ella) relata que el Santo Profeta Muhammad (lpD) dijo: "Aquel que se embarca en busca del conocimiento está dedicado a la causa de Allah hasta que retorna de su misión”. Observad cómo en este hadiz también, se hace hincapié  en la relación de un viaje con la búsqueda del conocimiento. Lindsay describe cómo este énfasis en el desplazamiento, entrelazado con la búsqueda del conocimiento, se asociaba a menudo con la peregrinación a La Meca, y se convirtió en un aspecto cultural dominante del Islam medieval:

Este deseo de viajar con el fin de estudiar con los maestros era acompañada a menudo con la obligación de emprender la peregrinación a La Meca al menos una vez en la vida si uno es capaz. Además de ser el medio para muchos para cumplir con uno de los cinco pilares del Islam, las caravanas de peregrinos procedentes de lugares tan distantes como España, África Occidental, Asia Central, India y otras partes funcionaban como universidades  informales ambulantes que continuamente agregaban a nuevos académicos, en su camino hacia la Meca y de regreso.

Se ha argumentado que el esfuerzo de viajar con el fin de buscar el conocimiento(talab al-ilm) era tan dominante en la cultura islámica medieval, que su misma existencia proporcionaba a los historiadores con un argumento de peso para estudiar este período dinámico de la historia desde una perspectiva comparativa, a través de la cual se analiza las similitudes y diferencias entre las culturas y tradiciones de varios países y los pueblos: En este caso, todos los territorios del extenso imperio islámico, que se extendía de al-Andalus (España) a al-Hind (India). 

A continuación, en la exposición que sigue en relación con la historia de la actividad científica dentro de esta vasta extensión de tierra, haremos hincapié en esta importante relación entre los viajes y la educación. Esto es porque muchos de los principales eruditos de este período de tiempo pasaron la mayor parte de su vida viajando a través del imperio islámico, moviéndose desde un territorio a otro, y adquiriendo el conocimiento donde quiera que viajaban. Junto con los viajes de los musulmanes durante la peregrinación a La Meca había muchos otros factores que contribuyeron al aumento de los viajes a través del territorio islámico, el crecimiento del comercio y los negocios, especialmente a lo largo de varias rutas de caravanas y rutas de transporte terrestres y marítimos. Unidos, estos esfuerzos en el desplazamiento a través de los variados paisajes y culturas, que integran lo que ahora se conoce como la extensión de la civilización islámica, se aprovecharon de una riqueza sin precedentes de diversas opiniones, sensibilidades y recursos.

La naturaleza internacional de la ciencia durante la primera época del Islam

Los investigadores han postulado que esta riqueza en la diversidad (y su amplio apoyo y tolerancia), fue una causa importante del rápido aumento en el aprendizaje y en el avance que caracteriza estos seis siglos del reinado Islámico. También se ha alegado que al menos una parte del carácter duradero de la actividad científica durante este tiempo puede haber tenido algo que ver con el énfasis que pone el Islam en la unidad de la Naturaleza, lo que permitió a sus habitantes para absorber mensajes similares de unidad de  diversas tradiciones, incluidas las de los griegos, los caldeos, los persas, Indios y chinos. 

Otros, entre ellos el premio Nobel Abdus Salam, considera que, en un nivel práctico, el aumento continuo de la ciencia durante este era tiene mucho que ver con el patrocinio de la actividad científica por parte de funcionarios de clase alta en diversas cortes dinásticas por las tierras que pertenecían al dominio. Quizás todos estos factores jugaron un papel importante. A. I. Sabra observa por ejemplo que, aunque las familias no musulmanas Hunayn  y Thabit de Bagdad durante el califato abasí tradujeron muchas obras griegas al árabe, "su actividad como traductores fue positivamente generosamente respaldada (no sólo tolerada) por la clase gobernante musulmán -  por la misma corte califal y personas que estaban estrechamente asociados a ella.”

la edad de oro en el islam

Sea cual sea la razón, este período estuvo marcado por avances en muchos campos de la ciencia y la tecnología que lograron científicos, filósofos y pensadores tanto musulmanes como no musulmanes de todo el imperio islámico. Cabe destacar aquí que muchas de estas personas eran musulmanes, cristianos, judíos, etc, en términos de cultura en lugar de religión per se. Muchos de ellos eran casi ascéticos o profundamente religiosos, mientras que otros eran devotos seguidores de su fe. De este modo, la noción de que esta "Edad de Oro" del progreso en la civilización islámica fue sólo el resultado de una adhesión devota a la fe es engañosa. Por el contrario, si algún beneficio se deriva de la naturaleza "islámica" de la civilización en la que estos avances se hicieron, fue que la transformación floreciente de la mentalidad medieval se produjo a causa de la tolerancia, la intercomunicación, y la cultura abierta de libertad de expresión y opinión, que estimulaba el  dominio islámico durante este tiempo. 

A continuación describiremos a dos individuos que eran famosos por tal libertad, y que transformaron los campos de la filosofía y la medicina: Al-Kindi e Ibn Sina.

al-Kindi

El primero de los filósofos-científicos musulmanes, Abu Yusuf Yaqub ibn Ishaq al-Kindi, era de la tribu Kindah en Arabia, y pasó su juventud en Kufa, donde sus antepasados se habían asentado y donde su padre era gobernador. El historiado rHugh Kennedy señala que más tarde se había trasladado a Bagdad, donde fue apreciado y admirado por los patrones entre la corte abasí, y los estados Zimmerman a los que se cree que sirvió en algún momento como tutor para el hijo del califa, Ahmad. Kennedy escribe lo siguiente acerca de los logros al-Kindi:

Aunque no fue un traductor como tal, fue el primer hombre en utilizar la obra de Aristóteles para crear un discurso filosófico islámico en árabe. También fue el primero en tratar los problemas de conciliación entre la fe y la razón ... así como la filosofía,  escribió sobre matemáticas, astronomía, música y medicina, el hospital principal en la actual Bagdad lleva su nombre .... Desde el siglo XII, muchas de sus obras fueron traducidas al latín, por lo general en España, y se han distribuido ampliamente en las universidades europeas: algunos de sus escritos, de hecho, sólo sobreviven en versiones latinas.

Es importante destacar que al-Kindi fue un firme defensor de una sociedad pluralista y un conocido crítico de la intolerancia religiosa. Sin embargo, hay quienes han comentado que creía que “a pesar de que la élite ilustrada podría ser guiada por la razón, las masas menos favorecidas sólo podían serlo por la fe". A diferencia de, o a pesar de este punto de vista, al-Kindi fue un firme opositor de los aspectos místicos de la alquimia (y por lo tanto anterior al científico Inglés Robert Boyle, quien escribió el Sceptical Chymist (Químico Escéptico). Lindberg describe a al-Kindi como "un líder en el esfuerzo por comunicar el conocimiento griego al Islam" que, sin embargo, desafió las teorías de Euclides de la óptica y la visión con sus propias ideas sobre el tema.

Ibn Sina

Abu Ali al-Husain bin Abdallah ibn al-Hasan bin Ali bin Sina nació en Afshana, que se encuentra cerca de Bujara, en el actual Uzbekistán. Fue un niño prodigio, pues había memorizado el Corán a la edad de 10 años, y se vio expuesto a la medicina como profesión y disciplina unos años más tarde. A la edad de dieciséis años, "a todos los efectos, instruía a los estudiantes él mismo." Después de la muerte de su padre, Ibn Sina viajó extensamente, llegando por último, a varias ciudades en Persia, donde ofreció sus servicios médicos a los  patrones adinerados.

ibn sina

En su famosa historia de la ciencia de cinco volúmenes en 1927, Sarton llama Ibn Sina "el científico más famoso del Islam y uno de los más famosos de todas las razas, lugares y tiempos; se puede decir que su pensamiento representa el punto culminante de la filosofía medieval". Su mayor obra fue expuesta en su al-Qanun fi'l tibb (conocido en Europa como el Canon), un texto monumental que organiza los conocimientos médicos en cinco partes. :generalidades; remedios médicos a base de hierbas y de otro tipo, las enfermedades, de la cabeza a los pies, enfermedades no específicas de un solo órgano, y medicamentos compuestos. “Una enciclopedia inmensa de la medicina (de alrededor de un millón de palabras), una clasificación de todo el conocimiento antiguo y musulmán", El al-Qanun de Ibn Sina seguiría siendo influyente como el texto médico de referencia en las escuelas de medicina de Europa durante seis siglos, y probablemente fue la referencia médica más ampliamente utilizada. 

Nasr comenta: [Ibn Sina] poseía mucho conocimiento clínico, y se le acredita por la primera descripción de varios medicamentos y enfermedades, como la meningitis, que describió correctamente por primera vez . Pero es conmemorado fundamentalmente debido a su agudeza y por su comprensión de los principios filosóficos de la medicina, por un lado, y por su maestría en el tratamiento psicológico de las dolencias físicas, es decir, la "medicina psicosomática" como se le llama hoy, por otro.

Observaciones finales

En este espacio, es imposible ofrecer siquiera una visión panorámica que resume seis siglos de progreso científico bajo el dominio islámico. Esperamos que los esbozos biográficos de al-Kindi e Ibn Sina presentados en este artículo, proveerá al lector de algunas ideas acerca de los logros durante este período épico de la historia del mundo.

 

Trabajos citados

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